Eternidad y Sentimientos
Esta imágen es una de las tantas que a lo largo de la historia humana, interpreta la idea de la continuidad infinita.
El uróboros, grafica y simboliza una serpiente de color verde (principio) y rojo (culminación), que al devorarse así misma, expresa la continuidad de las cosas, la naturaleza cíclica de lo que comienza, termina y vuelve a comenzar.
El uróboros, grafica y simboliza una serpiente de color verde (principio) y rojo (culminación), que al devorarse así misma, expresa la continuidad de las cosas, la naturaleza cíclica de lo que comienza, termina y vuelve a comenzar.
"conceptos extraidos de la iconografía alquímica"
El hombre en procura de entender el concepto de lo eterno -difícil tarea para un Ser finito- encontró la forma de expresarlo mediante el proceso de la constante renovación. Algo nace, muere, se modifica y en algún sentido vuelve a nacer en una cadena de infinitos eslabones.
Por eso es tan dificil imaginar y adaptar el concepto de lo eterno a lo cotidiano en nuestras vidas, mas aún si lo llevamos al plano emocional. No podemos pretender que alguien quede atado a nuestras vidas por siempre cuando nuestra vida misma, concluirá en su proceso natural (en la esperanza obviamente de un renacimiento bajo una nueva forma de energía, al menos eso prefiero creer)
Estamos en permanente cambio y evolución y si tomamos conciencia de lo que esto significa, será mas fácil entender que no podemos pretender atar a alguién, llámese hijos, pareja etc. por toda la vida.
Aqui es donde la libertad juega el rol mas relevante. Solo libres, sin ataduras forzadas o manipuladas (pues irían contra las leyes de este proceso) tendremos "eternamente" el amor y respeto de quienes tanto amamos, asumiendo incluso, la posibilidad física de tenerlos lejos.
Esto me trajo el recuerdo de una supuesta leyenda india que anda por internet y de la cual no tengo el registro exacto de autoría, lo que lamento y por lo cual pido disculpas, pues me gusta hacer las referencias correspondientes por respeto a ustedes y obviamente a la fuente.
En todo caso, aqui les relato la historia en cuestión que, tiene mucho que ver con el tema que elegí y que con dramática y ejemplarizante analogía nos invita a reflexionar sobe el verdadero significado del amor eterno, aquel que no se paraliza por capricho y que permite el libre y natural cauce de los cambios y el proceso de renovación permanente.
Esto me trajo el recuerdo de una supuesta leyenda india que anda por internet y de la cual no tengo el registro exacto de autoría, lo que lamento y por lo cual pido disculpas, pues me gusta hacer las referencias correspondientes por respeto a ustedes y obviamente a la fuente.
En todo caso, aqui les relato la historia en cuestión que, tiene mucho que ver con el tema que elegí y que con dramática y ejemplarizante analogía nos invita a reflexionar sobe el verdadero significado del amor eterno, aquel que no se paraliza por capricho y que permite el libre y natural cauce de los cambios y el proceso de renovación permanente.
Una Leyenda Indígena o sortilegio de amor
Una pareja de un joven guerrero y la hija de un jefe sioux, decidieron sellar su amor y protegerlo para toda la vida, entonces acudieron al brujo de la tribu en procura de algún sortilegio o magia que los ayudara en su propósito, el brujo les dijo que, para conseguirlo debían cumplir una misión que consistía en traerle de vuelta un halcón y un águila en perfecto estado, sanos y hermosos. Esta tarea la tendrían que ejecutar de forma individual, por lo que le fue asignado el halcón al guerrero y el águila a la joven.
Partieron los amantes a cumplir la dificil misión. Debieron atravesar llanuras, subir montañas y experimentar muchas adversidades y peripecias, hasta que finalmente lograron su objetivo y acudieron nuevamente al brujo. Al recibir las aves, les pidió que ellos mismos ataran una de las patas del águila a una de las patas del halcón, los jóvenes entusiasmados obedecieron de inmediato, pensando que esta sería la magia que necesitaban para perpetuar su amor, sin embargo, su sorpresa fue tan grande como su desilusión, al ver como las aves en desespero se lastimaban y hacían daño intentando separarse y lograr su libertad.
Al advertir el brujo que había logrado impresionarlos y que los jóvenes habían comprendido su enseñanza, se despidió de ellos diciéndoles:
¡Vuelen Juntos... pero jamás atados!



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